¡Cuántos eventos se sucedieron en nuestra provincia y en el sur santiagueño!

¡Cuántos eventos se sucedieron en nuestra provincia y en el sur santiagueño!


papa_francisco5.jpg_53082678defensa civil ¡Cuántos motivos para festejar y estar agradecidos por poder compartir este tiempo privilegiado!

Como todos los años volvemos a festejar el Día de la Autonomía Provincial por todos los rincones de nuestra extendida provincia.

Tanto en el gobierno provincial como en las legislaturas municipales se dieron las aperturas del año legislativo, signo y muestra que cada año se fortalecen los lazos democráticos de participación ciudadana. Hemos vuelto a recibir la visita de la Ministra de Desarrollo Social de la Nación, Dra Alicia Kirchner inaugurando obras y espacios de servicios para las comunidades locales.

Al estar conectados gracias a los medios de comunicación, vemos y percibimos con alegría o estupor todo lo que sucede a mucha gente a miles de kilómetros. Todo se nos hace como si estuviéramos allí. Pero también nos da la oportunidad de conocer otros aspectos no tan gratificantes.

Así fue como experimentamos las inundaciones de la ciudad de Buenos Aires y de La Plata. El agua todo se lo llevaba: casas, autos, bienes, mascotas y sobre todas las cosas se llevó vidas humanas. Arrasó con todo lo que encontraba a su paso: afectos, recuerdos, sonrisas…aquellas fotos… “aquél  cuaderno y primer dibujo de mis hijos…nada quedó de mi pasado”… Solo un presente desgarrador. Nosotros no tenemos idea como habrá sido el Diluvio Universal que nos cuenta la Biblia, pero esto fue lo más parecido, o por lo menos lo fue para mucha gente. El agua que todo lo cubrió.

Y muchas veces algo parecido nos sucede en nuestras vidas. Nos ahogamos. Las penas, las tristezas, los problemas…nos ahogan. Vivimos sumergidos y ahogados en mil cosas. Solemos vivir con el agua hasta el cuello. Pero ¿qué cosas nos ahogan? ¿Qué cosas o pensamientos nos invaden y nos hunden en ellos?

Vivimos en una sociedad tecnologizada e informatizada que nos sumerge en las preocupaciones de cada día. Vivimos asfixiados de noticias.

El agua se lleva todo, también los sueños, esperanzas, ilusiones de mucha gente. Arrastra lo bueno y lo malo. El agua no discrimina a este sí o a este no.

Pero a pesar de la tragedia y el espanto se pudo comprobar cómo cuanta gente se puso a trabajar por los otros. El dolor trae sin querer el consuelo, el desastre de las inundaciones trae aparejado la solidaridad de mucha gente que no solo donó cantidades de elemento indispensables sino que también se donó. Donó su tiempo, su energía, su amor solidario ayudando de mil formas posibles a levantar y reconstruir la esperanza. A pesar del diluvio que todo lo cubre, aparece el Arca de la Solidaridad, de la contención, de los alimentos, del abrigo…y esto lo pudimos comprobar que desde distintos lugares desde Salta, Santiago del Estero, Bariloche y muchísimas más, llegaron no solo camiones cargados con toneladas de donaciones sino también una cantidad enorme de jóvenes que fueron a dar una mano quedándose durante muchos días en los barrios de la ciudad de La Plata acompañando y trabajando en la reconstrucción de muchos hogares. Y esto es “militancia por la vida”.

¿Qué está pasando?

Cuando vemos sorprendidos y aterrados ciertos acontecimientos fuera de lo común como esta inundación, o ante el fenómeno cósmico del meteorito que en plena noche produjo una iluminación y fogonazo transformando la oscuridad en pleno día, nos preguntamos: ¿Qué está pasando? ¿Será señal de algo divino? ¿Señal de algo meramente humano? Los fenómenos que a diario se suceden en el mundo entero, sean cósmicos, geológicos, climáticos, etc. ¿qué origen tienen? ¿Cuáles son sus causas? ¿Cuáles serán sus consecuencias? ¿Cuánto podemos saber si lo que sucede es mera casualidad o accidente fortuito, es por la ausencia de obras públicas o es producto de la falta de cuidado de nuestro hábitat? ¿O es por todo esto y algo mas?

Pero también hay otros “fenómenos” que atentan contra el medio ambiente y la vida. Son las guerras y conflictos armados donde la matanza, sobre todo mujeres y niños, es desgarrador. Ellos son el punto más vulnerable de la cadena humana. Y aquí también está la mano del hombre.

Cuando se derrumba una fábrica en Bangladesh muriendo centenares de personas, y otras quedando atrapadas y desaparecidas… ¿qué está pasando? ¿es que Dios así lo dispuso? Es que era una fábrica de ropa que le vendía a las marcas de nivel internacional y en donde trabajaban mujeres y niños mayoritariamente, bajo condiciones de seguridad e higiene laboral nulos.

¿Y cuando se produce un atentado con una bomba? No solo aquellas noticias que nos tiene casi mal acostumbrados como los conflictos de Medio Oriente, sino en plena Maratón por las calles de Bostón (U.S.A.)

¿Y cuando se producen terremotos sepultando a ciudades enteras…? ¿Qué está pasando?

¿Y cuando se generaliza el consumo de antidepresivos y ansiolíticos haciéndose un compañero indispensable para sobrevivir a un modo-no-humano de vida? ¿Qué nos está pasando?

¿O cuando tenemos que alcoholizarnos como generación joven para sentirnos y pasarla bien, para divertirnos un rato, para sentirnos vivos, para sentirnos felices, para sentirnos…para sentir que somos y tenemos un cuerpo, porque en él y solo con él percibimos que estamos vivos, siendo a veces incapaces de medir las consecuencias acumulativas y negativas para nuestro organismo a corto y mediano plazo.

¿Qué tenemos que hacer para sentirnos bien? ¿Qué para sentirnos felices?

¿Qué nos está pasando que no sabemos cómo cuidar la vida, como cuidar el único recurso  que tenemos a mano que es nuestra salud física, espiritual, emocional y psíquica?

¿Y los chicos más jóvenes, qué les está pasando? ¿Qué les pasa por la cabeza?

¿Y cuando las mujeres, sean esposas, compañeras, amigas, novias, hijas, etc padecen de muchas formas de violencia doméstica, laboral, mediática, simbólica, sexual…? Hay abusos que muchas veces se los justifica socialmente revictimizando nuevamente a la mujer,  o en otros casos ellas callan para no hacer una denuncia policial…

La pregunta, los interrogantes no solo son personales o individuales sino de índole colectivo. O sea, como sociedad, como nación, como patria… ¿cómo reforzar lazos o mallas de contención social, existencial que den sentido a nuestros quehaceres cotidianos? O sea: ¡cómo hacer para mirar un poco más allá de nosotros mismos y de nuestra accidentada vida! Mirar más allá es poder ver o ser ayudados para ver que a pesar de nuestros pesares hay “algo” más allá y más acá. Es abrir la mirada a los otros distintos a nos-otros. Esto es Esperanza.

Cultivar razones, sentimientos, pensamientos, actitudes, actividades, programas sociales, políticos, religiosos, económicos…que animen en la Esperanza. Esperanza que sustenta nuestro presente para que sea mejor, más saludable, más justo, solidario, fraterno, equitativo en Justicia Social y Justicia Laboral.

Frente a un mundo o primer mundo europeo que empezó a quitar los derechos fundamentales a sus ciudadanos, que es el derecho a trabajar, perdiendo el recurso a la salud social, nosotros apoyamos y apostamos a este proyecto social y político de nuestro país para que se afiance cada vez más en una justicia distributiva, equitativa y con igualdad de oportunidades para todos y todas. Empezando por aquellos que son los “privilegiados”…los más pobres y abandonados, como dijera el Papa Francisco.

¡Por una vida digna y por un trabajo digno!

¡Desde el  primer trabajo que existió sobre la faz de la tierra que fue el Trabajo de Parto de nuestras madres y mujeres que dieron a luz, por el Trabajo en los quehaceres domésticos y cuidados familiares muchas veces invisibles al reconocimiento y gratitud, nosotros desde aquí   les deseamos  Feliz Día del Trabajo todos los Trabajadores y Trabajadoras!

Jorge del Viso (Director Editorial)

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