Adviento. Preparándonos a la Navidad.

Adviento. Preparándonos a la Navidad.


Navidad

Navidad

Algo está por venir. Algo por llegar o acontecer. Eso nos pone expectantes; nos pone en estado de alerta y prevenidos. El Evangelio nos dirá: “hay que estar despiertos”.

Esperanzas…anhelos…decepciones…temores a que todo vuelva a ser como antes…

El adviento es un estado anímico, un estado espiritual de una sociedad, de todo un pueblo. Es una forma de “estar” o no estar preparado. Estar o no estar listo para…Estar o no estar despabilado; estar despierto; estar pronto a…porque en cualquier momento llega.

¿Qué llega? ¿Quién llega?

Siempre llega con atraso por eso nos puede sorprender desprevenidos, distraídos, dispersos, dormidos, entretenidos en otras cosas triviales y banales…

Hay sociedades que viven en estado de tensión permanente; en estado de alerta y siempre prevenidos porque algo puede ocurrir. Vive en un estado de estrés constante: ansioso; deseoso, angustiado, acelerado, enpastillado para soportar semejante estado emocional negativo. Vive con falsa alarma permanente. Y los Medios de comunicación y publicidad muchas veces nos ayudan a generar o permanecer en ese estado psicológico o ánimos colectivos.

Recibimos de forma constante bombardeos de noticias, anuncios en los diarios y pantallas de televisión, que crean y recrean en nosotros y en nuestro ser colectivo esos imaginarios catastróficos y angustiantes. Imaginario u horizonte de sentido con carácter político, económico, laboral, de salud o financiero. Son preanuncios que algo de algún orden podría tal vez suceder si nos quedáramos sin reservas en el Banco Central ante la estampida del dólar; podría ser que todo aumente y haya desabastecimiento. Nos asustamos ante el aumento o posible aumento de los combustibles… O aquél otro cuco que podríamos caer en default…La inflación que es uno de nuestros fantasmas más aterrorizadores por el daño causado en otras épocas y el miedo a que vuelva a instalarse…Cuando nos indujeron a pensar que por motivos de salud la Presidenta dejaría el mando de la casa de gobierno. Miedos de una intervención federal a la provincia. Miedo a un “juarismo”.

¿Qué se dice en la calle? ¿Qué se comenta en el café? ¿Cuáles son las versiones que circulan por ahí? ¿De qué hablamos cuando hablamos?

Hay situaciones que nos paralizan, que nos inmovilizan, que nos deprimen, angustian y entristecen. Hay conversaciones que tienen algo de todo esto.

¿Y el Adviento? ¿Qué tiene que ver con todo esto?

El adviento es un tiempo litúrgico previo a la navidad para darnos cuenta, para caer en la cuenta de lo que somos, de lo que hablamos, de lo que construimos. Si somos indiferentes o solidarios, si destruimos o construimos. Nos detenemos para vernos; para ver el camino trazado hasta ahora al finalizar el año. Es un Tiempo especial para corregir el rumbo, para cambiar los modos de relacionarnos. ¡Para darnos cuenta y despertar!

El adviento es preparación porque “alguien va a suceder”. Alguien va a acontecer una vez más. ¿Dónde? En su pueblo. El Pueblo de Dios, que a semejanza del cuerpo de María Santísima, es el lugar, el espacio y el tiempo donde ocurrirá y manifestará el Misterio de Dios. El Pueblo-María es el encargado de recibir la Buena Noticia que es Jesús, de aceptarla, de creerla, concebirla, darla a luz y darla a conocer a todos…

Jorge del Viso (Director Editorial)

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