¡Que misteriosa Pascua desde una perspectiva femenina!

¡Que misteriosa Pascua desde una perspectiva femenina!


Cuando cambiamos la mirada, cuando la enriquecemos con otras perspectivas, las cosas, la vida misma recobra otros sentidos. Sentidos mas abarcativos, mas inclusivos, mas luminosos, más cordiales, con mayor sororidad y fraternidad.

Es ella, una mujer la que va primero y la que se percata del hecho dando la voz de alarma: “se han llevado al Señor…y no sabemos dónde lo han puesto”.

Hay dos anuncios. Dice ella “Señor” reconociendo su divinidad y señorío y también “no sabemos”…en un plural inclusivo. Ella no está sola porque pertenece a un colectivo de mujeres que seguían como discípulas al Maestro y Señor.(Evangelio de San Juan cap.20,versículo 2)

Ella y ellas, dan aviso a los temerosos discípulos varones amigos de Jesús, que se encontraban  escondidos por temor a una represalia por parte de las autoridades religiosas judías de aquel entonces.

Curiosamente en nuestro país tiene una especial resonancia esa expresión que dijera María Magdalena: “se lo llevaron y no sabemos dónde está”. Se asemeja a un desaparecido…se asemeja a un cadáver robado, a una tumba profanada como hubo tantas en nuestra historia. Y curiosamente serán tanto ayer como hoy “ellas” las que tienen la iniciativa y el coraje.

Será Magdalena y las otras mujeres las que tienen la primera visión y audición del Resucitado. Aún antes que los apóstoles ellas lo ven, le oyen y cumplen el mandato de ir a anunciarles a los varones discípulos que Jesús estaba vivo y Resucitado.

Ellas son las primeras anunciadoras del Reino de Dios, y las primeras en recibir la Buena Noticia por boca de Jesús. Ellas le vieron, le oyeron, le creyeron y le siguieron…

Ella y ellas, mujeres laicas abocadas a una causa de justicia, de verdad y del bien común siguen anunciando en boca y gestos de tantas mujeres. De manera especial hacemos referencia a una mujer que tomó la causa de los expulsos jesuitas en el siglo XVIII en nuestras tierras de la incipiente argentina que todavía se llamaba Virreinato del Río de la Plata. Ella es María Antonia de Paz y Figueroa-Mama Antula. Ella a semejanza de María Magdalena, fue a anunciar por todo el territorio de nuestras provincias la Buena Nueva, dando lugar a las mujeres de toda clase sin  distinción, nativas, mulatas, pardas, esclavas, mujeres de la Corona española y mujeres sin coronita que siempre fueron la mayoría. Ella hizo “Lio”. Ella anduvo “descalza”. Ella es Peregrina de los Esteros. Ella provocó un cambio de época. Ella ante los muros que separaban los estamentos sociales, construyó puentes de encuentro. Ella se puso la incipiente patria al hombro…Ella es para nosotros Madre de la Patria y Patrona en la lucha y defensa de la dignidad de la mujer contra toda forma de explotación y discriminación moderna.

¡Por eso la queremos Santa!

Y hoy en el siglo XXI  a nosotros nos toca descubrir aquellas mismas voces y sus mensajes, en boca de quienes están presentes. Es un desafío…Ellas tienen la palabra.

Jorge del viso (Director Editorial.)

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