Navidad. Dios «desconcierta».

Navidad. Dios «desconcierta».


¿La Navidad ya fue? ¿La Navidad está pasando ahora? ¡La Navidad todavía no está cumplida!.

Celebramos el Misterio de la Navidad que es mas que un encuentro familiar, que es mas que una linda comida y bebida, mas que lindos e inesperados regalos, es mas que una expectativa llena de sorpresas con coloridas luces y guirnaldas. Aunque nuestras ciudades se vistan de bellos colores y esté colmada de anuncios y  buenos augurios, con descuentos de hasta el 40% en la segunda prenda…Navidad siempre es mas que todo eso…porque siempre a nuestras navidades algo le falta para estar completa. Le falta por la ausencia de nuestros seres queridos que de modo particular se hacen notar en esta noche. Sí, justamente en esta noche es cuando mas notamos que él, que ella, que ellos no están sentados a la mesa como en festejos anteriores. Entonces para muchos la Navidad ha perdido el encanto, el deseo y la alegría que supimos disfrutar en su compañía. Ya no es la misma Navidad.

¿Entonces es que la Navidad ya fue?

El Misterio Pascual de la Navidad está cargado de imágenes y personajes con alto voltaje a punto de ser descargado en las vidas de aquellos de nosotros que podamos darnos cuenta de ello. O sea, que no estemos adormilados en fantasías y consumos religiosos ligth. Que estemos atentos a la Palabra de Dios que se manifiesta de modos y sonidos diversos como en aquella ocasión en Belén, en el Pesebre, con María y José,  que no fueron acogidos porque decían que  «no había lugar para ellos en la posada». Con los Ángeles anunciando a los Pastores, con los Magos de oriente que siguen a la Estrella, con el maléfico celoso y envidioso de Herodes el «infanticida». Este es parte del marco en el cuál se desarrolla la escena navideña. Nada fácil, nada trivial, nada tranquilo.

No terminaron de festejar la alegría del nacimiento aunque en condiciones sanitarias desfavorables, que emprendieron un viaje y no de placer. Había que huir, Había que salvar al Niño. Hoy también ese S.O.S. se vuelve a repetir por todo el orbe. Salvemos a la Madre Tierra, salvemos a las ballenas, salvemos los Recursos Naturales, salvemos la vida de los inmigrantes, salvemos siempre a todos…salvar de la depredación, de los Herodes que en nombre de una política de exclusión, justifican y autorizan la muerte del mas débil, frágil, desvalido…Es una alta vocación a la que estamos llamados a ser «salvadores», cuidadores, rescatadores de toda forma de vida en nuestra sociedad y en especial las mas vulnerables…Así hizo José…salvando las dos vidas.

Siempre años tras año se repite, se rememora en los hogares de medio mundo este misterio no comprendido del todo. Porque tiene una carga de algo mas allá, algo mas siempre nos quiere decir e invitar a salir en la búsqueda del significado, de la Metáfora en las que Dios gusta hablar.

Navidad es revivir la esperanza. Esperanza que se ancló una vez en el Portal de Belén y que sigue replicándose por todos los rincones, aunque esto me desconcierte.

Justamente Dios que es Gracioso, desconcierta.

A pesar de todo, a pesar de todos…siempre diremos Feliz Navidad!!!

 

Jorge del Viso (Director Editorial)

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